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Carole Simonnet

El delito de fumar mariguana
Cultivar en casa
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Rich es ingeniero mecatrónico. Hace dos años puso a sus niñas en casa cuando se cansó de arriesgarse a comprar mariguana en la calle. Su novia, también ingeniera, sentía miedo cuando iba a surtirse a las tiendas de Tepito y de Peralvillo, donde dealers e intermediarios imponen su ley. Aunque en México está penado con...
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Cultivar en casa

Carole Simonnet, Reforma

8 de septiembre de 2013 (13/09/13)
Reforma ver en reforma.com






Rich es ingeniero mecatrónico. Hace dos años puso a sus niñas en casa cuando se cansó de arriesgarse a comprar mariguana en la calle. Su novia, también ingeniera, sentía miedo cuando iba a surtirse a las tiendas de Tepito y de Peralvillo, donde dealers e intermediarios imponen su ley.

Aunque en México está penado con cárcel adquirir semillas y sembrarlas, la pareja decidió cultivar bajo techo plantas que les garanticen una "yerba de calidad".

"Ambos vivíamos con nuestros padres, entonces rentamos un departamento para vivir juntos pero en lugar de tener bebés, nosotros decidimos tener plantas, las llamamos nuestras niñas", explica el casi treintañero.

En la Marcha del Día Mundial por la Liberación de la Mariguana, en mayo de 2011, Rich recibió una propaganda sobre Hydrocultivos, una de las contadas Grow Shops de la Ciudad de México, ubicada en la colonia Roma que ofrece material especializado para sembrar cannabis en espacios cerrados.

Entre acomodar y aislar una sala, comprar el sistema compuesto por tubos de pvc, mangueras, tanque de agua con bomba, medidor de pH, lámparas de crecimiento, equipo de ventilación, filtros de carbono y fertilizantes, la pareja invirtió 30 mil pesos. Tras año y medio de cultivo bajo techo, produjeron 700 gramos en cuatro cosechas.

Ambos se muestran a favor de la legalización del cannabis porque a su juicio permitiría a los consumidores tener un acceso seguro a la droga y sobre todo controlar su calidad.

"Lo que pasa es que vas creciendo, vas buscando calidad, porque la de la calle es horrible. Tengo un hermano menor de 18 años y prefiero que fume conmigo en casa, porque él me llamaba y me decía fui a la tienda y me asaltaron, o me pidieron el dinero y me entregaron esto pero ni mariguana es", cuenta.

Precisa que hay distintas variedades de cannabis cuyos efectos depresores o estimulantes dependen del porcentaje de CBD (cannabidiol) y de THC (tetrahidrocannabinol).

En su caso, consiguió semillas con el apoyo de un amigo. Otros cultivadores usan esquejes de ramas de plantas "madres" o compran las semillas por internet en sitios de empresas ubicadas en Países Bajos, España, Canadá o Estados Unidos, las cuales mandan los pedidos en discretos embalajes a cualquier parte del mundo. Según el más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), existían en 2011 entre 100 y 200 bancos de semillas en la web.

Rich define el cultivo como un pasatiempo. Le dedican un cuarto de hora de lunes a viernes y tres horas el fin de semana para revisar el crecimiento de las plantas. "Como no tengo tiempo de practicar un deporte, es una buena forma de relajarse, es un hobby adentrarse a cultivar. Las dejamos preparadas para toda la semana. Y cuando viajamos un amigo las visita", dice.

A la pregunta de si dejarán su cultivo si deciden ser padres, expresa su duda. "Tengo 13 años de fumar, hice la escuela, la maestría, estoy trabajando y nunca me ha causado conflicto. Mis compañeros de trabajo saben que fumo. Nunca he tenido que dejarlo, pero si fuera necesario, pues ya qué, pero si puedo sobrellevarlo mejor así", contesta.

Club ilegal cannábico

Damián, quien usa un nombre falso para mantener el anonimato, es otro cultivador de plantas de cannabis. Él lo hace en un área oculta de su jardín. Traductor y profesor cuya edad ronda los 45 años, lidera el primer intento por formar un "club cannábico" en la Ciudad de México similar a los que existen en Barcelona. La asociación, en ciernes, tiene 10 socios, cuyos perfiles fueron cuidadosamente seleccionados para que mantengan en absoluto secreto el proyecto. Todos rebasan los 30 años, cuentan con trabajos estables y un buen nivel socio-económico.

"Pusimos reglas muy claras, les dijimos que la asociación no tendrá fines de lucro y que su único propósito es el abastecimiento para consumo personal de una yerba de alta calidad", precisa.

Los miembros pagaron cuotas para financiar la infraestructura, el local donde se realizará el plantío y el sueldo del cultivador. Los socios tendrán derecho a comprar 5 gramos a la semana de diferentes variedades a 50 pesos el gramo. "Esperamos que de aquí a fin de año por lo menos tengamos cultivo".

Damián instaló desde hace dos años dos clósets en su jardín: uno con plantas madres y otro para la floración. Fuma 1 o 2 gramos al día. "Empecé a los 15 años a fumar, al inicio probé muchas cosas, cocaína, barbitúricos. Pero no es la mariguana que te lleva a las otras sino más bien la clandestinidad. Iba al Centro Histórico en una vecindad cerca del Metro Allende, cada 15 minutos salían chicos con una bolsa negra. Pero ahí cobran piso, tienen un precio por cada cantidad que te llevas (vela, onza, etc.)", lamenta.

Llega a la entrevista puntual, bien vestido, con una boina puesta al revés al estilo Che Guevara. Toma té de frutas rojas. Aunque reconoce que el cannabis tiene efectos en la salud y la memoria, no se considera ni dependiente ni marginado. Vive con su pareja, una maestra que no fuma y tienen una hija que va a la primaria.

"Siempre me sacaban de onda dos cosas, quedarme sin 'café' y tener que salir a comprar por el riesgo. Luego ya me surtía con un amigo que se hizo dealer, me contactaba por teléfono cuando tenía material, le compraba un cuarto de kilo. Pero era muy irregular, durante 6 meses no tenía y a mí se me acababa, y llegué a una situación de tener que comprar 'café' en un puesto de tortas", cuenta.

Durante seis años acudió a una consulta con una psicóloga de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), para "rehabilitarse" debido a que su anterior novia amenazó con dejarlo si seguía consumiendo. Dejó finalmente la consulta y la chica. Ahora, su mujer tolera su hábito pero se pusieron como regla el que no fume jamás en presencia de la hija y que ésta no se entere del cultivo de las plantas.

"Si en el futuro decidiera fumar estaría de acuerdo y lo permitiría, pero no antes que tuviera 16 años. No pasa nada si fumas, es una sustancia que te permite ser funcional porque el mundo es demasiado violento, abrumador, sádico y a veces dices quiero ponerle pausa", argumenta.

Estos cultivadores podrían verse beneficiados si se resuelve favorablemente el amparo en contra de la negativa de la Secretaría de Gobernación a autorizar clubes de autoconsumo de cannabis, presentado el pasado 5 de julio por la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART), México Unido contra la Delincuencia (MUCD) y el Centro Estratégico de Impacto Social (CEIS). La batalla abierta en el juzgado 11 en materia Administrativa del Distrito Federal podría terminar en la Suprema Corte de Justicia.

Domingo 8 de septiembre 2013. Enfoque Reforma, pág 8 y 9.

ver en reforma.com


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