Loading
Buscar en Drogas México

   

Políticas de investigación: el papel de la ciencia para terminar la guerra contra las drogas :: Drogas México

Selecciones del archivo
Selección de publicaciones indexadas en Drogas México

Sondeo sobre salud mental en servicios por abuso de sustancias - ¿podríam
Políticas de investigación: el papel de la ciencia para terminar la g
Cómo demonizar las drogas propicia abusos y torturas


The Politics of Research: Sciences Role in Ending the Drug War ¿Sabías que, pese a que MAPS ha llevado a cabo estudios con sustancias de la Lista 1, incluyendo LSD y MDMA, por más de una década, el gobierno de Estados Unidos sigue deteniendo nuestra...
MAY
13
2 0 1 5

0 comentarios


Políticas de investigación: el papel de la ciencia para terminar la guerra contra las drogas

Natalie Lyla Ginsberg

Miércoles 13 de mayo de 2015 (13/05/15)
MAPS (Multidiscipinary Association for Psycodelic Studies) ver en maps.org

The Politics of Research: Sciences Role in Ending the Drug War



¿Sabías que, pese a que MAPS ha llevado a cabo estudios con sustancias de la Lista 1, incluyendo LSD y MDMA, por más de una década, el gobierno de Estados Unidos sigue deteniendo nuestra investigación sobre la mariguana? En diciembre de 2014, incluso recibimos una subvención de $2 millones de dólares del estado de Colorado para el estudio, pero el gobierno federal sigue obstruyendo nuestra investigación. Las políticas represivas del gobierno federal de EU sobre la investigación son una cínica negación de la ciencia, la lógica y la compasión.

[ Traducción: Béla Braun ]
La investigación es esencial para desmantelar las fallidas políticas de la guerra contra las drogas. La investigación imparcial invalida la histeria sin fundamento que se usa desde hace décadas para justificar estas políticas destructivas. Así como estas políticas de drogas sin sentido fueron instauradas sin bases científicas, las reformas a la ley para la mariguana han logrado avanzar en las mismas circunstancias, es decir, sin una investigación clínica substancial. Los opositores a estas reformas a menudo justifican su postura señalando la falta de investigación, y tienen razón –aunque podrían gastar mucho mejor su energía promoviendo la investigación que peleando contra pacientes que necesitan ayuda desesperadamente. Como consecuencia, la mayoría de los abogados que luchan por las reformas a las leyes de mariguana han elegido saltarse estas barreras. Por eso MAPS enfoca su política de trabajo en proteger la investigación, pues pensamos que las políticas de drogas deberían de sustentarse en la ciencia.

El 10 de marzo de 2015, los senadores Rand Paul, Cory Booker y Kirsten Gillbrand presentaron la primera iniciativa federal del Senado para terminar con la prohibición de la mariguana para fines medicinales. La Ley CARERS (Acceso Compasivo, Expansión de la Investigación y Respeto a los Estados, por sus siglas en inglés) aborda de manera exhaustiva las insólitas barreras a la investigación con mariguana: 1) el monopolio federal del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) de la mariguana legal, y 2) el redundante proceso de revisión del Servicio Público de Salud (PHS) para acceder a la mariguana del NIDA.

MAPS trabajó con éxito para asegurar que la investigación jugara un papel principal en la histórica Ley CARERS. El proyecto recibió apoyo inmediato de los dos partidos (Republicano y Demócrata), e incluso obtuvo un cuarto patrocinador, el senador Dean Heller, sólo unos días después de haber sido presentada. La doctora Sue Sisley, co-investigadora de MAPS en el planeado estudio para el tratamiento con mariguana del Síndrome de Estrés Postraumático en veteranos de guerra, se presentará próximamente en una sesión de información en el Senado. La fuerte atención de los medios de comunicación, y el apoyo popular a la ley CARERS, han forzado a muchos senadores a tomar una posición sobre la mariguana con fines medicinales, y ha generado una discusión necesaria e impulsado efectivamente el asunto. Incluso algunos opositores a la ley en cuestión se han pronunciado por eliminar las barreras a la investigación científica; el más notable, el senador Chuck Grassley, presidente del Comité de la Judicatura del Senado, dijo que “está buscando formas de eliminar cualquier barrera innecesaria” para la investigación. El monopolio del NIDA y las revisiones del PHS pueden ser eliminados por dichas instituciones sin que se requiera ninguna acción legislativa para ello. MAPS mantendrá su presencia en Washington D.C. para asegurar que las palabras del senador Grassley y sus colegas no se queden en meras promesas.

La investigación sobre mariguana medicinal debe conseguir el mismo sistema de aprobaciones que se requieren para investigar y desarrollar todas las medicinas en Estados Unidos, incluyendo la de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA) y la independiente Junta Institucional de Revisión (IRB). Tanto por ser una droga de la Lista 1, como por tratarse de investigación con psicodélicos, los investigadores de la mariguana deben obtener la aprobación de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Además de estas revisiones, los estudios sobre la mariguana deben superar un proceso adicional de revisión del PHS, que existe exclusivamente para la mariguana. Este proceso sirve sólo para desalentar la investigación. La revisión del PHS retrasó el estudio de MAPS para el tratamiento con mariguana del Síndrome de Estrés Postraumático por más de cuatro años. Finalmente, el PHS aprobó el estudio en marzo de 2013. En los cuatro años que esperamos la aprobación del PHS, aproximadamente 32 mil veteranos de guerra estadounidenses se quitaron la vida. MAPS sigue dedicada a eliminar estas barreras innecesarias para que otros puedan realizar la tan necesaria investigación sin el costo humano y financiero de los retrasos.

Pese a la aprobación del PHS, el monopolio del NIDA sigue impidiendo que sigamos adelante con nuestro estudio. La única mariguana legal para estudios aprobados a escala federal se cultiva en una granja controlada por NIDA en la Universidad de Mississippi. Para producir medicina psicodélica para investigación, como LSD o MDMA, MAPS contrata a laboratorios universitarios o a compañías farmacéuticas. Durante años, los investigadores se han quejado de que la mariguana cultivada por NIDA es inadecuada. Su contenido más alto de THC es de 12.8%, mucho menos que el hallado en la mariguana disponible en dispensarios, y ahora ha sido confirmado que tienen mariguana con CBD [Nota del traductor: canabinoide que no produce efectos psicoactivos]. El NIDA puede proveer mariguana para investigación pero no para prescripción médica; su mariguana es inadecuada para estudios de fase 3, que requieren prescripción gradual de mariguana.

La necesidad y el potencial de la investigación con mariguana son enormes. Un robusto programa de investigación con mariguana tendría un impacto dramático y duradero en toda nuestra sociedad. Como en el caso de la investigación con psicodélicos, demostrar cuantificablemente la eficacia de la mariguana para combatir sólo unas pocas enfermedades podría representar un gran desafío a las compañías farmacéuticas, que continúan produciendo medicinas peligrosas, adictivas —y sin embargo, muy redituables económicamente—, con muy limitados niveles de efectividad. La sobredosis de medicinas de prescripción es la principal causa de muerte accidental en Estados Unidos; estos índices han caído rápidamente en los estados en que la mariguana medicinal ha sido aprobada. Los pacientes simplemente prefieren la mariguana, puesto que es más efectiva y dramáticamente más segura que las drogas de prescripción. La eficacia de la mariguana, como la de otros psicodélicos, ayuda a socavar el actual paradigma de la salud mental; si una sustancia puede aliviar tal diversidad de enfermedades, estamos obligados a evaluar nuestro supuesto entendimiento de sus diversas causas.

De acuerdo con el robusto cuerpo de estudios internacionales que se desarrollan actualmente, junto con cientos de años de uso documentado alrededor del mundo, es claro que la mariguana posee un extraordinario potencial para curar o reducir síntomas asociados con una plétora de enfermedades, incluyendo cáncer (tanto para inhibir el crecimiento de los tumores como para cuidado paliativo), Síndrome de Estrés Postraumático, epilepsia, esclerosis múltiple, depresión, ansiedad, dolor crónico, VIH-sida (para ralentizar la propagación del virus en el organismo y como cuidado paliativo), fibromialgia, insomnio, esclerosis lateral amiotrófica, Síndrome de Déficit de Atención, glaucoma, Síndrome de Tourette, eczema, mal de Parkinson, psoriasis, y muchas más. Se necesita desesperadamente más investigación para entender mejor cómo la mariguana trabaja como una medicina tan poderosa. Incluso para aquellos pacientes suficientemente afortunados de vivir en estados con programas de mariguana medicinal, la falta de investigación todavía dificulta la accesibilidad y el entendimiento de lo que la mariguana puede hacer por ellos. Muchos estados limitan las condiciones de elegibilidad de los pacientes, y éstos y los médicos por igual tienen problemas para determinar las dosis adecuadas y los mejores métodos de uso de la sustancia.

La investigación que demuestra tanto el valor como la seguridad de la mariguana medicinal también contradice las actuales políticas de Estados Unidos, que criminalizan su uso. Actualmente, la mariguana es una sustancia de la Lista 1, que la Ley de Sustancias Controladas (1970) define como “sin usos médicos actualmente aceptados”, “con alto potencial de abuso” y “cuyo uso resulta inseguro”. La investigación ha demostrado que cada uno de esos criterios son falsos. Millones de estadounidenses enfrentan condenas criminales por mariguana. La gran mayoría de los detenidos son negros o hispanos, pese a que el uso de la sustancia se distribuye casi homogéneamente entre todos los grupos raciales. La guerra contra la mariguana (y contra las drogas, en general) es fundamentalmente racista, y nosotros, en MAPS, creemos que la investigación científica objetiva jugará un papel vital en su desaparición. Conforme más investigaciones muestren cómo el gobierno de Estados Unidos ha engañado a sus ciudadanos acerca de la mariguana, las agencias de regulación se verán forzadas a reevaluar todo el sistema de clasificación de drogas.

La mariguana fue criminalizada por primera vez en 1937, pese a la fuerte oposición de la Asociación Americana de Medicina. El alcalde de la ciudad de Nueva York, Fiorello LaGuardia incluso comisionó a la Academia de Medicina de Nueva York para que realizara un amplio estudio de cinco años sobre el tema. Ésta concluyó que la mariguana era relativamente inocua y que no debía ser criminalizada. Sin embargo, Harry Anslinger, el primer zar antidrogas de Estados Unidos, desestimó las conclusiones de la comunidad científica y se embarcó en una cruzada racista y tristemente eficaz para criminalizar la mariguana, al lanzar la ahora infame campaña propagandística de la “Locura del Carrujo” (Reefer Madness). Anslinger no hizo ningún intento por ocultar su desdén por la mariguana ni sus prejuicios:
El carrujo hace creer a los oscuritos que son tan buenos como los hombres blancos (...) la mayoría (de los fumadores de mariguana) son negros, hispanos, filipinos y artistas. Su música satánica, el jazz y el swing, es resultado del uso de la mariguana (...). La Mariguana provoca que las mujeres blancas busquen relaciones sexuales con negros, artistas y cualquier otro.


En la década de los 60, mientras más estadounidenses experimentaban con mariguana, comenzó a desarrollarse un movimiento para combatir esas absurdas afirmaciones. El Congreso ordenó otro extenso estudio de largo plazo (La Comisión Shafer) que concluyó, una vez más, que la mariguana debía de ser descriminalizada. El presidente Richard Nixon rechazó el reporte. John Ehrlichman, su consejero de asuntos del Interior, tiempo después explicó su razonamiento:
Verás, nosotros entendimos que no podíamos hacer ilegal el ser joven o pobre o negro en Estados Unidos, pero podíamos criminalizar su placer en común. Entendimos que las drogas no eran un problema de salud como nosotros pretendíamos hacerlas ver, pero era un asunto tan perfecto () que no nos pudimos resistir.


El jefe de gabinete de Nixon, Bob Haldeman, agrega que Nixon “hizo énfasis en que () el gran problema son realmente los negros (). La clave es trazar un sistema que lo reconozca sin aparentarlo”. Al mismo Nixon se le recuerda diciendo: “Cada uno de los bastardos que pujan por la legalización de la mariguana es judío. ¿Qué carajos le pasa a los judíos, Bob? ¿Cuál es su problema? Supongo que es porque la mayoría de ellos son médicos.” (Estoy orgullosa de continuar con esta buena tradición judía.)

La criminalización de la mariguana está estrechamente ligada al racismo, y el estigma resultante ha atrofiado la investigación de todas las sustancias ilegales. La mariguana es la droga ilegal más comúnmente usada y posee tremendas propiedades terapéuticas. Las políticas —especialmente las políticas racistas de hace un siglo— no deben de impedir el progreso médico y científico. Dejemos que la ciencia y la razón indiquen el camino.

Artículo publicado en Psychedelics and Policy, edición especial de Primavera del Boletín de MAPS: (Asociación Multidisciplinaria de Estudios sobre Psicodélicos)

Sobre la autora

Natalie Lyla Ginsberg es gerente de Políticas y Abogacía en MAPS. Ella consiguió la maestría en Trabajo Social por la Universidad de Columbia, en 2014, y la licenciatura en Historia por la Universidad de Yale, en 2011. En Columbia, Natalie trabajó como miembro de políticas en la Drug Policy Alliance, donde ayudó a legalizar la mariguana con fines médicos en su estado natal, Nueva York, y trabajó para terminar con los arrestos racistas relacionados con la mariguana. También trabajó como terapeuta ordenada por la Corte para individuos arrestados por prostitución y delitos relacionados con las drogas, y como consejera escolar en la Escuela Pública de la Ciudad de Nueva York. El trabajo clínico de Natalie con supervivientes de trauma incentivó su interés por la terapia con ingesta asistida de sustancias psicodélicas, que ella cree puede aliviar una gran cantidad de enfermedades físicas y mentales, al clarificar las causas de los problemas de los individuos, más que sus síntomas. Durante su trabajo en MAPS, Natalie lucha por destrabar la investigación para ayudar a socavar tanto la guerra contra las drogas como el actual paradigma de la salud mental. Se la puede contactar en natalie@maps.org.


ver en maps.org


estás viendo:
Políticas de investigación: el papel de la ciencia para terminar la guerra contra las drogas
volver arriba
Análisis y opinión Cannabis médica Selecciones del archivo


comentarios
Entrar para agregar comentario:
entrar


DrogasMexico.org es un proyecto de Convivencia y Espacio Público AC y el Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas AC.
Agradecemos el apoyo de Open Society Foundation, Angelica Foundation y Tides Foundation