Lo sabe: una simple lectura del artículo 129 podría indicar que la presencia del Ejército en las calles viola la Constitución. Aunque sé que no parece, formalmente vivimos en tiempos de paz. Pero bueno, a ustedes el presidente Calderón, su comandante supremo, los mandó a esta guerra-campaña-lucha. ¿Cómo decirle que no? Entiendo que están en un brete histórico.
Ahora, además está el caso de Martín y Bryan. Hace un mes, su procurador militar nos hizo una gran presentación donde dijo que estos niños de 5 y 9 años habían muerto en un fuego cruzado entre militares y delincuentes. Anteayer la CNDH nos dijo que no: que militares alteraron la escena del crimen, que incluso pudieron haber disparado de frente a la camioneta para insinuar que fue así. Que quizá estaban drogados.
¿Nos mintieron, general secretario? ¿Nos mintió su procurador?
Está también el caso de los estudiantes del Tec. Hasta donde sabemos se está investigando a cuatro soldados por lo mismo: alterar la escena del crimen. Quitarles sus gafetes. Hacerlos pasar por “sicarios”, como fue lo primero que trascendió. [Fragmento]