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¿Por qué no se debe legalizar la mariguana?
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¿Por qué no se debe legalizar la mariguana?

Centros de Integración Juvenil, AC CIJ

Viernes 1 de julio de 2011 (14/07/11)
Centros de Integración Ju ver en cij.gob.mx

Considerar que este proceso legal constituye una panacea con la cual desaparecerían sus problemas asociados es ilusorio, ya que legal o ilegal los efectos negativos de la mariguana sobre la salud, la sociedad y el Estado son los mismos.



PRESENTACIÓN

La legalización del consumo de mariguana no es un tema nuevo en México, desde hace varias décadas algunas agrupaciones civiles han realizado campañas y otros actos públicos para manifestar su interés con respecto a la legalización del consumo de esta sustancia. Hasta el momento, no se ha realizado ningún debate directo, abierto y democrático entre estos grupos sociales, los organismos públicos y privados donde se aborde el tema.
Frecuentemente quienes se inclinan por la legalización del consumo de mariguana tienden a asumir posiciones lineales y reduccionistas, omitiendo otras vertientes de este fenómeno que requieren de una reflexión más profunda. Por ejemplo, argumentan que el problema de las drogas es un asunto esencialmente económico, por lo que su análisis gira en torno a las “fallas” o “limitaciones” que han tenido los enfoques basados en la reducción de la oferta y, en ocasiones, de la demanda. Asimismo, consideran que con la legalización del consumo de drogas se acabaría con el narcotráfico y, por consiguiente, con los diversos problemas que éste conlleva.

El presente material tiene como finalidad fundamentar la postura institucional de Centros de Integración Juvenil, A.C. ante las iniciativas de reforma de ley para legalizar la siembra, el cultivo, el consumo y la distribución de mariguana en México. Para ello, se aportan datos y evidencias científicamente respaldados que indican los serios daños a la salud, los altos costos económicos y las graves implicaciones psicosociales que esta droga genera.

¿Legalizar la mariguana?


Algunas de las principales razones que han motivado respuestas sociales tendientes a promover la legalización de la mariguana son las siguientes:

* Argumentar que su consumo no provoca daños graves ni riesgos a la salud física y psicosocial de los usuarios.
* Creer que las personas pueden dejar de consumir esta sustancia cuando así lo decidan.
* Apelar al valor medicinal que ancestralmente se le ha adjudicado a la mariguana como apoyo al tratamiento de dolencias y enfermedades.
* Resaltar el aumento del consumo de drogas que se ha observado en los últimos años en México (de acuerdo con datos de encuestas nacionales), así como sus concomitantes consecuencias sociales y a la seguridad nacional (incremento de la delincuencia organizada).
* Aseverar que las políticas prohibicionistas para el tráfico, la distribución y la criminalización del consumo no han producido los resultados esperados.
* Suponer que con la legalización: a)se pondría fin a la parte lucrativa del negocio del narcotráfico y a un foco importante de corrupción, b)se reducirían de manera significativa los costos de producción, tráfico y venta de las drogas; c)se mantendría un adecuado control en la calidad y las dosis estandarizadas de consumo; d)disminuiría la cantidad de víctimas producto del consumo de sustancias.
* Sugerir como alternativas la focalización en políticas para la reducción de daños causados por las drogas; concentrar los esfuerzos en el combate a “drogas más nocivas” y reducir el precio de las sustancias ilegales para minar las bases económicas del comercio de estupefacientes.

Es necesario tomar en cuenta que muchas de las razones anteriormente expuestas surgieron ante determinadas condiciones sociales, políticas y económicas del país, por lo que es entendible que dichos argumentos tengan como trasfondo ciertos intereses ideológicos, políticos o sociales. Además, es muy común que carezcan del fundamento científico suficiente con el que se cuenta hoy en día, particularmente ante las afirmaciones que indican que no existen daños y riesgos importantes ocasionados por el uso y abuso de mariguana, y que la “fuerza de voluntad” es un requisito imprescindible para dejar de consumir drogas. Es importante resaltar que los argumentos en favor de la legalización suelen estar formulados desde “ópticas” o enfoques lineales y reduccionistas, que omiten o minimizan otras vertientes del problema (porejemplo,socio-sanitarias,jurídicas,psicosociales, etcétera), ante los cuales es necesario realizar una reflexión más profunda del complejo problema que representa el consumo de drogas ilegales.

Mariguana: evidencia científica


De acuerdo con los resultados de diversas investigaciones, está documentado que el alcohol y el tabaco son las drogas legales de mayor consumo, y consideradas como sustancias de entrada para el uso de las ilegales, como mariguana, cocaína y metanfetaminas.
De manera particular, la mariguana es la droga ilegal de mayor consumo entre la población mexicana, al pasar de 3.8% en 2002, a 4.4% en 2008, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Adicciones. Se tiene conocimiento de que cualquier droga, sea legal o ilegal, es peligrosa, y que todas generan efectos nocivos en el organismo de quien las consume, aunque éstos varían en tipo y grado de severidad de acuerdo con la sustancia de que se trate, la forma de consumo, la cantidad y las características individuales de los usuarios. Ante estos hallazgos, puede aseverarse que no existe alguna droga inocua, todas conllevan un potencial de riesgo y daños a la salud, bienestar y el funcionamiento social de los individuos. La evidencia científica nacional e internacional aporta información confiable sobre los daños y los riesgos a la salud que se relacionan con el consumo de mariguana, así como las diversas consecuencias que éste representa para la sociedad y el Estado. Algunos ejemplos son los siguientes:

Orgánicos:

* Alteraciones respiratorias (tos crónica y bronquitis); alteraciones cardiovasculares (empeoran los síntomas en personas que padecen hipertensión o insuficiencia cardiaca) y en el sistema endócrino (alteraciones hormonales responsables del sistema reproductor y de la maduración sexual).
* Existen investigaciones que muestran los daños ocasionados por el consumo de mariguana en el cerebro de los adolescentes. A corto plazo provoca problemas con la memoria y el aprendizaje. Los estudiantes fumadores habituales de mariguana presentan un deterioro en las habilidades críticas relacionadas con la atención y la retención de conocimientos, que puede persistir días después de haber consumido la droga y tardan hasta cuatro semanas en restablecerse.
Psicológicos:
* El consumo frecuente de mariguana se asocia con la comorbilidad o concurrencia (Deykin, Levy y Wells, 1986; Johnson y Kaplan, 1990; en CIJ, 2003) de problemas en la salud mental, como estados de ánimo negativos, ideación suicida, reacciones agudas de pánico y ansiedad, así como el desencadenamiento de trastornos psiquiátricos de tipo esquizofrénico.
Sociales:
*El consumo de mariguana se asocia significativamente con el de otras drogas, con un pobre desempeño escolar y con el desarrollo de problemas posteriores.
* La legalización del consumo de mariguana puede implicar una significativa disminución de la percepción de riesgo en los adolescentes y los jóvenes; el aumento en el número de adictos y en el costo de su atención integral; la generalización de una actitud permisiva de la sociedad hacia el consumo de drogas y otras conductas de riesgo, así como el deterioro en el tejido social, la cohesión y los vínculos familiares.

El tan sonado caso de Holanda


En el marco del Congreso Internacional de Adicciones 2006, que anualmente organiza Centros de Integración Juvenil, se tuvo el honor de contar con la pre-sencia del ministro de Salud de los Países Bajos. Su conferencia magistral dejó en claro que la despenalización de la mariguana en ese país no ha resultado en un descenso del consumo, sino al contrario, lo que refrenda la regla infalible en esta materia: a mayor disponibilidad, mayor consumo. Tampoco ha evitado que el consumidor de esta droga migre al abuso de la cocaína o la heroína.
A pesar de lo que se creía, el narcotráfico no ha desaparecido, puesto que alrededor de los coffee shops se venden drogas ilegales. Para finalizar, estos expendios regulados por el gobierno han servido como puntos de atracción para el narcoturismo con todos sus problemas de salud y seguridad. El funcionario explicó que su gobierno se orienta ahora hacia una política mucho más restrictiva en materia de drogas, ya que la actual se presta a confusión: permite que los coffee shops vendan pequeñas cantidades de mariguana, pero procede judicialmente contra quienes la producen y la suministran.Este es un extracto de la conferencia del ministro Hoogervorst al referirse a las medidas tomadas en su país para desalentar el consumo:

Los partidarios de la legalización quieren que la droga se trate igual que el alcohol. Esperan que de esta manera podamos sacar la droga del mundo de la criminalidad y podamos actuar con mayor eficacia contra los abusos. Hay tres razones por las que opino que esta propuesta siempre será un camino intransitable. En primer lugar ya tenemos suficientes problemas con el alcohol. En mi país –al igual que en otros países europeos– el ascendente consumo de alcohol entre los jóvenes es un tema de gran preocupación. En los próximos años tendremos que idear una política muy estricta para poner una barrera contra el creciente abuso de alcohol. Por lo tanto, no sentimos la necesidad de exponer a la juventud a más seducciones peligrosas.

En segundo lugar, el uso masivo de estupefacientes puede tener consecuencias desastrosas para la sociedad. Mientras que el consumo moderado de alcohol no tiene por qué causar problemas en las relaciones sociales, esto sí ocurre con el consumo general de estupefacientes. En tercer lugar, es impensable que drogas duras como la heroína y la cocaína puedan ser vendidas sin ningún impedimento, por ejemplo a los jóvenes; igual de inimaginable es que las drogas duras sean más fáciles de obtener que los medicamentos con receta. Siempre se impondrán restricciones a la venta y en consecuencia siempre seguirá existiendo un mercado negro. Por eso la despenalización total de las drogas es una ilusión... Y ya para terminar, me gustaría decirles algo acerca del futuro de la política sobre drogas en Holanda. Vemos que hay cada vez más apoyo en nuestro país para una política más estricta en cuanto al alcohol y al tabaco. Por eso una política tolerante sobre drogas blandas será cada vez menos probable. Mi pronóstico a largo plazo es que continuará la tendencia actual en Holanda hacia una política sobre drogas más restrictiva. Y dentro de unos diez años la política holandesa sobre drogas ya no discrepará sustancialmente de la del resto de Europa.

La postura de Centros de Integración Juvenil, A.C.


A partir de las recomendaciones de organismos nacionales e internacionales en materia de atención a las adicciones, de la evidencia científica sobre los daños y los riesgos a la salud integral que ocasiona el consumo de mariguana, así como de la experiencia obtenida en 40 años de servicios en prevención, tratamiento y rehabilitación e investigación científica del consumo de drogas, Centros de Integración Juvenil afirma su postura en contra de la legalización del consumo de mariguana, a partir de los siguientes fundamentos:

a) Integralidad

El proceso de legalización de la mariguana debe tener como punto de partida una visión integral (centrada en la oferta y la demanda) e interdisciplinaria (jurídica, farmacológica, social, medica, económica, etcétera), en la cual se comparta información, se aporte evidencia científica suficiente y se generen conocimientos que den respuestas claras y contundentes sobre las posibles implicaciones que puede tener la despenalización de la producción, el tráfico y el consumo de esta sustancia en la sociedad mexicana.
Los partidarios de la postura pro legalización del consumo de mariguana tienden a centrar su foco de atención –y por ende, sus argumentos– sólo en algunos aspectos de la oferta o de la demanda, por ejemplo: que la legalización es una opción para erradicar el narcotráfico y que el consumo no es una práctica de riesgo para la salud, entre otros.

b) Daños y riesgos a la salud

El consumo de mariguana es un problema que puede afectar seriamente la salud y el bienestar individual, ya que está ampliamente documentado que el uso habitual genera daños a los sistemas respiratorio y cardiovascular, así como a los procesos cognitivos de los consumidores. Además, la conducta de consumo habitual puede adquirir formas autodestructivas que requieren necesariamente de mayor investigación al respecto.
Afirmar que el consumo de mariguana no es perjudicial podría ser considerado como un acto político y social irresponsable por el desconocimiento y desvalorización del conocimiento científico que se tiene al respecto, así como por su tendencia a la generalización de los efectos que esta sustancia puede provocar y la subjetividad (experiencias personales) que regularmente “sustenta” los argumentos en favor de la legalización.
Al respecto, debe tenerse presente que las consecuencias derivadas por el consumo de mariguana no son comparables entre un niño y un adulto, tanto por el proceso de desarrollo biopsicosocial en el que se encuentra cada uno, como por la cantidad consumida y los patrones de consumo que se tengan.

c) Carencia de argumentos sólidos

La legalización del consumo de mariguana en México como propuesta de iniciativa de ley no otorga los elementos suficientes que la coloquen como una solución efectiva ante la situación sanitaria, social y de seguridad pública nacional.

Por el contrario, hace falta dedicar mayor atención a otras vertientes que comprendan alternativas de acción intermedias o más integrales, sobre la base, como ya se refirió, de acciones interdisciplinarias. En otras palabras, es necesario invertir tiempo, dinero y recursos humanos en la construcción y el mejoramiento de la atención a la demanda de drogas, la asistencia a usuarios y el impulso a conductas individuales y sociales responsables.

d) Participación activa de la sociedad

La participación de los diferentes sectores de la sociedad es fundamental en la construcción de políticas públicas, estrategias y acciones tendientes a evitar o disminuir los daños y los riesgos ocasionados por el consumo de drogas. En este sentido, la despenalización del consumo de mariguana u otras drogas ilegales debe partir de todo un proceso de sensibilización, información, consenso, aplicación y seguimiento que se gesta en y con la comunidad, no sólo desde los intereses y necesidades del consumidor o ciertos grupos sociales, sino también desde aquellos sectores de la población que no consumen sustancias.

Conclusión

Legalizar la mariguana sería un error de graves consecuencias. Considerar que este proceso legal constituye una panacea con la cual desaparecerían sus problemas asociados es ilusorio, ya que legal o ilegal los efectos negativos de la mariguana sobre la salud, la sociedad y el Estado son los mismos. Por regla matemática: a mayor número de consumidores, mayor número de problemas asociados.

Por tanto, el reto de cualquier sociedad es proponer y fortalecer programas de intervención cada vez más efectivos y eficaces orientados a la reducción de la demanda, en los cuales se fortalezcan acciones específicas centradas en los recursos de afrontamiento de los adolescentes y los jóvenes, la detección temprana y la derivación oportuna, así como la participación activa de la sociedad. Asimismo, este quehacer conlleva construir políticas públicas que retomen, respeten y validen las diferentes posturas sociales respecto al consumo o no consumo de mariguana; tarea por demás complicada que no se resuelve desde el planteamiento de posturas “libres”, “reduccionistas” o “empíricas”. La meta central será siempre preservar la salud integral de la sociedad de nuestros tiempos.

Lic. Carmen Fernández Cáceres
Directora General Centros de Integración Juvenil, A. C

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