"La balacera en la zona de comida rápida de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México fue otro fuerte golpe a la imagen internacional del país. El daño fue mayor, casi irreparable, cuando se conoció el detalle escalofriante de que los protagonistas de la balacera fueron todos, policías federales adscritos a la vigilancia, es un decir, de la terminal aérea. Desde hace tiempo sé que a pesar de ser un espacio limitado, atestado de policías de diversas corporaciones y con cámaras de seguridad por todos lados seguía siendo un importante centro de distribución de drogas en el centro del país. No deseo echarle a perder la jornada a nadie pero no podemos olvidar los escándalos protagonizados por sobrecargos de líneas aéreas nacionales sorprendidos llevando cocaína colombiana a España." [Fragmento seleccionado por Cyberboletín CuPIhD] ver completo en cronica.com.mx ver en cronica.com.mx