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Trabajo de Turno a la Academia Nacional de Medicina Que no está probada la psicosis por marihuana, que no es posible comprobar trastornos mentales de forma delirante o alucinatoria en fumadores habituales o circunstanciales, es la conclusión a la que llega el doctor Leopoldo Salazar Viniegra en el trabajo que presentó recientemente a consideracíon...
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El mito de la marihuana

Leopoldo Salazar Viniegra

Jueves 1 de diciembre de 1938 (06/11/12)
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Trabajo de Turno a la Academia Nacional de Medicina




Que no está probada la psicosis por marihuana, que no es posible comprobar trastornos mentales de forma delirante o alucinatoria en fumadores habituales o circunstanciales, es la conclusión a la que llega el doctor Leopoldo Salazar Viniegra en el trabajo que presentó recientemente a consideracíon de la Academia Nacional de Medicina. Nos ha dicho el citado profesionista, al facilitarnos el texto de su conferencia para ser publicada en CRIMINALIA, que todavía quedan investigaciones por hacer, principalmente para ampliar el estudio, pero que en cuanto a la tesis misma, se siente firme en su convicción que lo lleva a pensar en la necesidad de modificar los métodos seguidos hasta hoy en la lucha contra las toxicomanías.

Juntamente con este trabajo publicamos otro más sobre la marihuana, inclusive el del doctor Gregorio Oneto Barenque, formulado desde el año de 1931, pero cuyas conclusiones sigue sosteniendo en trabajos de refutación al trabajo del doctor Salazar Viniegra.

Dada la trascendencia del tema, esperamos que será del agrado de los lectores de CRIMINALIA la publicación de estos trabajos, en la inteligencia de que en el siguiente número publicaremos algunos más de autores mexicanos y extranjeros.


El Mito de la Marihuana

Motivos

Frecuentemente se ha suscitado la conveniencia y hasta la obligación de que la ciencia y sus cultores, salgan del gabinete para llegar, en forma eficaz, hasta las clases populares, sirviendo así a la colectividad más que a los particulares intereses o aficiones del hombre de ciencia.

Al conjuro de esta invocación, nuestra maltrecha Universidad, en las ocasiones que ha sido necesario o conveniente por diversos apremios, se ha echado a la calle tratando, en forma desordenada, de realizar aquellas demandas, con resultado generalmente negativo, mientras que algunos universitarios, sustrayéndose esforzadamente a las turbulencias estériles, logran, en la recóndita austeridad del gabinete y la biblioteca, importantes contribuciones científicas llamadas a mayor beneficio colectivo que los interesados alardes. Quiero citar, como ejemplo en nuestro medio médico, los trabajos del Dr. J. J. Izquierdo, que no son únicos, por fortuna.

En esta ocasión y para mi trabajo de turno, quiero exponer los resultados del estudio de uno de esos grandes problemas populares llevado al gabinete y al laboratorio, donde, sometido a pruebas rigurosas, depurándole de todo lo que la fantasía ha venido urdiendo en su rededor con mengua de la verdad científica y con perjuicio de los intereses sociales, ha podido derivarse un concepto más firme y más exacto en lo que al uso de la marihuana y sus consecuencias se refiere. Estas consecuencias han ido mucho más allá de las meramente individuales, trascendiendo al Código Sanitario y al Código Penal sobre todo, en la forma deplorable que más adelante pondré de manifiesto.

Antecedentes

Numerosos estudios existen hechos sobre la marihuana, tanto en nuestro país como en el extranjero, más en este último, pues contra lo que suele creerse, no somos los mexicanos, ni los primeros ni tampoco los más avezados consumidores de marihuana.

La mayor parte de esos trabajos contienen, a mi juicio, intercaladas inexactitudes y errores importantes, junto con nociones verídicas, lo cual atribuyo a que sus autores, alcanzados de una curiosa sugestión colectiva, pasan por alto determinados hechos y aceptan otros con crítica notoriamente insuficiente que muchas veces son de ostensible falsedad.

Catorce años de práctica continuada en el Manicomio, me han permitido afrontar en numerosas ocasiones este problema, tanto desde el punto de vista médico-psicológico como legal y social, y más recientemente propicia contingencia de amistad con el Dr. Andreu Almazán, puso en mis manos la Dirección de Toxicvomanías y el Hospital de Toxicómanos, anexo al Manicomio, con cuyos valiosos recursos he podido hacer consistentes y documentadas mis observaciones.

Ya en el Hospital de Toxicómanos, algunos de sus médicos habían venido acumulando experiencia, muy particularmente el Dr. Francisco Elizarrarás; el Dr. Fernando Rosales, que aplicó también los elementos del Instituto de Psicopedagogía a su cargo y, por último, mi alumno, el pasante de medicina Jorge Segura Millán, que con laboriosidad e inteligencia viene acumulando los importantes datos y protocolos de este estudio, que en extenso se contendrán e}n su Tesis recepcional.

Lo que se le atribuye a la Marihuana

No pocas veces me sorprendió en mi práctica manicomial, que dada la difusión en el uso de la marihuana, especialmente entre las clases pobres que son la clientela habitual de ese sanitario, nunca hubiera podido encontrar un solo caso en el que con toda seguridad se pudiera atribuir la psicosis al uso de la marihuana, contra lo que suelen proclamar crónicas triviales y, sobre todo, en contraste con los numerosísimos casos de psicosis originadas por alcoholismo. Tampoco he podido conocer sujetos con trastornos mentales de origen marihuánico que mis colegas alienistas del Manicomio y fuera de él, todos ellos avezados en menesteres psiquíatricos, hubiera diagnosticado...

[FRAGMENTO]

Estudio de Nieto y Ramírez


[FRAGMENTO]


Trabajo del Dr. Oneto Barenque

[FRAGMENTO]


Los Trabajos de J. Bouquet


[FRAGMENTO]


El estudio de Yawger en E.U.


Lo que produce y lo que no produce la marihuana

Observación y experimentación


La observación reiterada entre los asilados del Manicomio de que en ningún caso se podía comprobar una psicosis fuese causada por la marihuana, aún cuando se le atribuyese, en contraste formidable con el número tan grande en quienes el alcohol transtorná sus facultades mentales y notorio aspecto de normalidad que presentaban los marihuanos recluidos por coercíon policiaca en el Hospital de Toxicómanos, me hicieron pensar hace mucho tiempo en que algún factor de orden sugestivo debía influir en la aparición y en la apreciación de los fenómenos que a la marihuana se atribuyen.

Con tal propósito realicé las siguientes pruebas:

1.-Hacer fumar marihuana a gentes que nunca lo hubiesen hecho, sin saber que la estaban fumando (por medio de cigarros especiales que contienen la mitad de tabaco y la mitad de marihuana).

2.-A personas no habituadas, hacerlas fumar marihuana con su consentimiento.

3.-Hacer fumar marihuana, sin saberlo, por medio de los cigarros especiales, a sujetos con diversos padecimientos mentales.

4.-A personas no habituadas hacerlas fumar sin saberlo, después de la ingestión de alcohol

5.-A las mismas, después de la ingestión de alcohol, hacerlas fumar con su consentimiento.

6.-A marihuanos habituados hacerles fumar en mi presencia para observar los efectos.

Además de las anteriores, se han realizado pruebas complementarias administrando la marihuana, no ya fumada, sino tomada, en forma de vino de marihuana o de extracto blando, en cápsulas.

Para ambos se utilizaron los extractos remitidos por la Casa Merck, de Alemania.

Y, por último, pruebas sobre perros, sometiéndoles a la aspiración del humo de marihuana en cajas ad hoc, e inyectándoles el extracto fluido por vía muscular e intravenosa.

Año.V Núm.4 Pp.(206-237)

[Algunos fragmentos seleccionado por Jonás Sartré]


[Versión original en PDF]

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ricardelico :
Si caminando por el árida vereda de la política de drogas te encuentras con una escalinata que conduce al faro desde donde se puede avistar la historia del siglo XX en México, atrévete a seguirla, pues ahí en la época del General Lázaro Cárdenas, bien plantadas en medio del desierto, florecieron las indagaciones y las conclusiones sobre marihuana de un médico de primer nivel en ese gobierno: el Dr Leopoldo Salazar Viniegra
14/09/2012 | 11:05
en El mito de la marihuana
   
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